Poética > Poesía
 
Biblioteca virtual de poesía

Ernesto Goldar - Instinto de conversación (2003)

2010-02-21
| El Descubrimiento

Instinto de conversación
Ernesto Goldar
Buenos Aires, Último Reino, 2003.



Poemas de. INSTINTO DE CONVERSACIÓN


LA CÁRCEL

Junto a la iglesia de San Pedro Telmo.,
lateral y ocultando ventanas cementadas,
sin título en los portones ni marcas que el enrejado
enuncie,
está paralela a lo largo de la cuadra la cárcel de mujeres.

Aseguran que es correccional
pero como todos no deben saber si se trata de delitos
mayores o menores,
si en ocasiones alberga prostitutas, prisioneras políticas,
domésticas que hurtaron un collar, una pulsera,
o una muchacha que por las noches tomaba an-
fetaminas para darle al amor un saber más sofo-
cado,
sin importarle quiénes o àlguienes, señoritas o señoras,
detienen la memoria en pabellones de camas en hilera,
tumbas numeradas, compañeras de otros tiempos que ve-
laron las puertas,
las cuidadosas medidas de seguridad que centinelas ver-
de oliva como un aceite agrio refugian detrás de
las garitas para que todo esté reglamentariamen-
te preparado, a prohibir que el amor, la hermana,
la agitadora, la sirvienta, atraviesen los portones
y el muro de ladrillos
la cárcel, digo, la cárcel de mujeres sólo descarga la voz
de su presencia cuando un altoparlante cada tres
horas llama al aseo, al orden, al recreo, al horario
de visitas, los paquetes con fruta, los folios de
abogados,
particularmente los domingos,
sobre el costado oeste de Balcarce donde nunca dio el sol.



PARQUE LEZAMA II

En la tarde
la plaza y los caminos
son plenamente tuyos.

También la inquietud de los árboles y el niño solitario en
las hamacas,
te corresponden libros con irreproducibles ilustraciones
de historias medievales,
se te asignan nombres de miles de poetas olvidados en
los anaqueles.

es de vos el gesto de los caballeros en las novelas
ejemplares,
a tu disposición se gastan los bluyines, gesticulan las
bocinas y podés servirte del clamor congelado en
los salones invencibles del frío y el susto.

Soy también para vos yo donante de palabras, mercader
de impostaciones importadas,
jesuita de la mala costumbre en regalarte fallidas
posibilidades de mi ocasión y tiempo,
el tiempo que se detiene ligero, ligerito,
recibiéndote como un antiguo subordinado



OFRENDA

La capilla se llama San Juan Nepomuceno.

Se la descubre pintada de verde entre las diagonales
y es la más pequeña de todas las capillas,
decorada y distinta como una modesta torta de novios.

Cuando hay sol es una cajita de música,
cuando hay noche es un juguete esperando el alba,
y cuando la sombra de su interior nos pierde por los
paisajes de íconos reverenciales.
es una fantasía lo que forma un rayito de luz sobre los
bancos atentos como pupitres.

¿Cómo es esa iglesia?, me preguntaste un día.

Juré por Dios mostrártela y hablarte largamente sobre los
prodigios que esconde,
como es tan pequeñita levantarla y ponerla sobre tus
manos,
para que la recibas como un presente de cielo y de luz.


RELEVO DE PRUEBA

Venimos de lejos, compañera, y siempre andamos cerca.

Hemos quedado repasando el techo de esta cocina clase
media,
alterada por el almuerzo de los domingos, cuando
rompemos la monotonía con algún fiambre
alemán, una lata de duraznos, helado del
congelador en el verano.

Venimos de lejos esquivando errores,
percibiendo el calor de las inhibiciones,
las reservas mentales,
la pila de palabras que irrevocablemente deben
transferirnos el relato de las trivialidades.

Son muchos los días, compañera, estirados sobre el
permiso de los años,
infinitos también los temas de conversación,
renovadas las motivaciones, los proyectos (tan pálidos los
míos)
que justifiquen levantar este horizonte de tiempo
sistemáticamente duplicado
por la forma de tu voz que tiembla
y el invento que sigo en la mañana para decirte un
invariable apelativo confortante.

No vamos a caer en los recuerdos porque a esta altura
está todo confundido,
menos en las preguntas indiciarias sobre si las cosas
volverían a darse,
aún en la interrogación precisa acerca de cuánto nos
queda todavía.

No hacer memoria entonces,
pensar en los días que se trasmiten como sensaciones,
en el tiempo que aguarda para darnos oportunidades,
conforme a la débil seguridad que otorgan las
palabras usadas siempre como privilegiada
comunicación de dioses.

No sé, compañera, si es amistad lo que se llama amor en
estos casos,
pero sí así fuese, amiga mía, nos faltan innumerables
paseos matinales,
ejercicios de idioma, libros a descubrir, una ventana
incierta que da al río,
alguna callecita para treparla lentamente de la mano
como escolares procelosos.



AHORA

Sucede que gusta oír silbar a la gente.
El Silbido es personal, anónimo,
viene como un mensajero atravesando las celosías y las
puertas.

Se supone que el hombre que silba está contento,
hace un trabajo agradablemente monótono,
piensa algo ocurrente para contarle a la mujer,
siente aproximarse la hora del vino y la comida.

Los hombres soplan con delicadeza la alegría
cuando echan aire caliente al hueco de la mano
o aire frío a la sopa,
cerrando así los ojos,
creadores de esa melodía trivial que se les metió
entre los labios estirándolos para el beso
que dura el tiempo exacto de la melodía.

Silbadores de todos los países,
no paren de silbar,
únanse por lo menos
en los compases cortitos de una canción.



BERTA BOVARY

La otra noche, en una clase de literatura,
hablé sobre el destino de los personajes.

La clase es de dos horas, pero vinieron bien
la ocasión y las presencias para comentar
el caso de Emma Bovary, una mujer muy poco
afortunada, es cierto, aunque se sabe
que tuvo marido y dos amantes de nombres
Homais y Rodolfo, al cual más crápula.

La heroína pasó las de Caín, y remitimos
al lector a las alternativas de su muerte.

Aunque peor nos parece el desenlace de Berta,
la hija del matrimonio desdichado, abandonada
al morir los padres a la caridad pública,
que es como decir abandonada.

Emma sufrió, fue feliz y eternamente
insatisfecha.
Pero, ¿cuál fue el destino de la niña Berta?

¿Habrá el autor pensado en resarcirle
con un capítulo, o más no sea un episodio,
para que alguna vez la chica sepa qué es
un teatro de provincia, la música,
una fiesta campestre en el siglo diecinueve?

De no ser así,
Flaubert tiene una deuda.


PARA MEJOR INFORMACIÓN

Dígame, Manzi,
usted que está en el cielo:
¿Es cierto que Malena no existió?
La pregunto porque no creo en las ficciones,
en las ficciones intangibles se entiende,
en la literatura de imaginación.

Boedo era su parroquia de politiquero sentimental,
Pompeya el barrio de las novias olvidadas,
Discépolo su amigo,
el novecientos la historia despareja de los
arquetipos, el carrerito y el cochero sus vecinos,
y para qué hablar de las chicas que provocaron
Ninguna, Fuimos y Después.

Se lo digo de puro convencido.
No puedo recordar algo que jamás haya pasado,
ni me duele un dolor que no lastima.



EL NOMBRE POR HACER

Sucede tan seguido que debiera interrogarme
sobre la paciencia de escribir,
esta costumbre de llenar hojas de block
y borradores.

Una necesidad moral, dicen los críticos,
la naturaleza del arte, los poetas,
la búsqueda de la verdad, los eticistas;
lo bello cualquiera sean sus formas, hasta
la irreverencia, la locura, mentada también
por los que aspiran a estimularse posando
de distintos.

Juzgada bien la cosa el esfuerzo no es grande
y no hay porqué darle más importancia
de la que merece;
después de todo, una hora de precisa ambigüedad
nos salva el día y vamos contentos a casita
a mostrarle a la amada legal o a esa muchacha
con estampa de mujer recién constituida
cuánto somos capaces de proezas.

Así es nuestra metafísica elegida
siempre temerosa de no poder dar en la tecla,
pero con la conciencia sardónica de saber
que al fin de cuentas, el poema sale solito.



LAS COSAS POR SU NOMBRE

Si es necesario aclarar qué sección
prefiero de tu cuerpo,
me quedo con tus manos.

Si es urgente indicar qué me llevaría de tus manos
en el caso cierto de partir de viaje,
yo pediría la quietud con que tiemblan
cuando a veces –como de común sucede-
no nos ponemos de acuerdo o discutimos.

Y si es posible trasladar un instante
para aprisionarlo en el recuerdo,
elijo ese momento de la pasión con ellas,
cuando tus manos se arman para ejecutar ese juego
de guerra que las mueve y conforma.



PRONÓSTICO DEL TIEMPO

Ciudad
de nuevo
tratando de reconciliarte.

Quiero aclarar que no pretendo una rendición
de cuentas con tus calles ni con los pobres
hombres que caminan.
Mal podría a esta altura dedicarme a hacer
sumas y restas, a justificar los malentendidos
que cometí viviéndote, las infracciones
que estos años me permitieron testificar
para sentirme vivo.

Ciudad
como siempre
tratando de ponerme en guardia.

Cualquiera que me oiga pensará
que es una infatuación de adolescente,
pero se equivoca,
porque uno ya sabe a ciencia cierta
que después de cumplir los treinta años
se paga alto el precio de las cosas.
No digo un ajuste de cuentas, sino una retribución
proporcional que alivie los días de tristeza
que me dieron tus calles, y un resarcimiento
en igual medida por tus habitantes que dejaron
de amarme, y una ofrenda moral, al menos,
a los que me quisieron sin darse cuenta
del daño que me hacían.
(Porque recuerdo –los amo y los recuerdo-
como ellos jamás podrían imaginarse).

Esta ciudad me dio los tiempos vecinales
y el espacio seguro
de unos pocos años donde se puede creer;
y ahora esta pasión que se me escapa de las manos,
pues ya empiezo a contener los días que se van
como los pasos que roban tus calles, la espera
en las esquinas, y esos ojos de los amigos
que han muerto de muerte y otros de soledad
o de memoria, y ese amor que inaugura las semanas,
y se desplaza contra el cristal de tus vidrieras
y huye de viento por las diagonales
como una cabellera que oscila y no puedo
alcanzarlo porque tus veredas son anchas
y los rostros amados que me prometían
se pierden, se pierden.

Hay bares –ciudad- que me ocasionan encuentros
conversados sobre un proyecto de todos
para vivir decentemente,
hay mesas de tus bares donde los ademanes
de un poeta hablan a gritos por encima de mi risa,
esta risa mía destemplada para que no se oiga,
para que no se piense en los inexpugnables veredictos
que destruyen los minutos
de unas manos felices con las mías;
aunque también pienso, ciudad, que todavía
se quedan árboles donde apoyarme con alguna
muchacha, librerías donde siempre tropiezo
con tipos conocidos y aprovecho para mentirles
-con todo lo bien que eso me hace-
respecto del presente y del futuro,
Sobre el libro que estoy preparando
o espera publicarse.

Claro que como muchos pequeños burgueses
yo también poseo un departamento decorado,
una hermosa mujer que me espera y una novia,
y las dos me acompañan en esta ocurrencia
de vivir que también hicieron suya y también tuya,
ciudad de nacimiento, cosmopolita, provincial y
unica, que has visto pasar multiplicados mis furores
y terrores con la mirada comprensiva de una amiga
gris, paciente y consolada, que has sabido
reconciliar esta presencia mía sin haberla
discriminado nunca, sin prejuicios para soportar
la carga de este cuerpo que fatalmente,
quizás dentro de poco,
será un fantasma que te ronde.










-.-


COMENTARIOS.


“Quizás algún lector o lectora se sorprenda de encontrar un libro de poemas de Ernesto Goldar. Autor de una amplia obra ensayística, es en ese terreno donde se lo ubica. Sin embargo, la poesía ocupa un lugar central en las preocupaciones estéticas que conmueven a este porteño arquetípico. Los dos libros que forman este Instinto de conversación fueron publicados entre 1977 y 1980, y llevaban textos en contratapa de Joaquín Giannuzzi y de Alberto Vanasco, respectivamente.
Es cierto que una de las virtudes de la poesía es “soportar” el paso del tiempo. En ese sentido, estos poemas parecen escritos ayer nomás. La frescura y la naturalidad con la que Goldar desarrolla sus ideas poéticas, sus imágenes cotidianas que trascienden el día a día, sus historias que nos hablan de sí mismas pero que a la vez nos hablan de otra cosa, que nos dejan flotando en el antiguo y fecundo limbo de las historias que se filtran en nuestra propia historia. Éstas son algunas de las riquezas que nos depara su lectura. Y casi todo eso sucede en nuestra Buenos Aires, no en una ciudad mitificada, sino en la que amamos de tanto haberla caminado y vivido. Y en la que hemos amado, como aman los personajes que hacen de su conversación un instinto de supervivencia.”
Víctor Redondo.


DATOS DE ERNESTO GOLDAR

Ernesto Goldar nació en Buenos Aires. Es poeta y ensayista, ejerció el periodismo y la docencia universitaria, además de coordinar talleres literarios de novela, ensayo y poesía. Fue asesor cinematográfico, candidato a senador, jurado por el Fondo Nacional de las Artes, el Congreso de la Nación y el gobierno de la ciudad.
Participó de antologías sobre la historia y la sociología de Buenos Aires, y de las antologías Poetas argentinos del siglo XXI, 2005; Legado de poetas, poesía social argentina, 2007; Poesía argentina contemporánea, 2007; Poetas y Putas, 2008.
Es socio honorario de la Sociedad Argentina de Escritores y de la Sociedad de Escritores y Escritoras de la Argentina. Obtuvo el premio Oesterheld. Publicó ensayos de investigación histórica, pensamiento político y crítica literaria; dictó conferencias en universidades nacionales e instituciones culturales públicas y privadas, y es citado por numerosos autores argentinos y extranjeros.
Publicó más de veinte libros, con varias reediciones; entre ellas destacan:
El peronismo en la literatura argentina; La mala vida; Jauretche; Proceso a Roberto Arlt; Buenos Aires: vida cotidiana en la década del ’50; John William Cooke y el peronismo revolucionario; Los argentinos y la guerra civil española; La clase media en el ’83; ¿Qué hacer con Perón muerto? Y tres poemarios: Feria en San Telmo; Instinto de conversación; y En voz desmayada y baja.


 

 
Últimas notas
Poética > Crítica
Mujeres terribles, de Marisé Monteiro y Virginia Uriarte
Muchas somos escritoras y trabajamos con la palabra. Muchas hemos sufrido muertes en la infancia. Muchas hemos convivido con la locura, con la soledad, con el abandono. Muchas escribimos para sobrevivir. Pero estas dos “Mujeres terribles” esgrimen sus palabras como garras estupendas y nos impresionan de por vida. Porque la palabra en ellas goza de la robustez de lo perdurable.

Poética > Crítica
La imagen fue un fusil llorando, de Julio Molina.
Arlt nos relata la ejecución. Mientras lo hace, pareciera desangrarse en el desconsuelo de sus palabras así como se desangró el fusilado, antes y después del tiro de gracia. Su relato, que a veces él intenta escribir, le lastima todo, incluso los ojos. Porque Roberto relata con palabras, pero las imágenes provienen de sus ojos.

Poética > Crítica
Sombras sobre vidrio esmerilado. Versión libre del cuento de Juan José Saer.
Sombras sobre vidrio esmerilado es, sin duda, un cuento maestro, un modelo del que los escritores solemos aprender. Pero también la versión libre de este cuento y su puesta en escena son exquisitas.

Poética > Prólogos
Prólogo del libro EL AIRE ESTABA QUIETO. Cultura popular y música folclórica., de Carlos Juárez Aldazábal.
Creo que fue en el año 1984 (tenía por entonces diez años de edad) cuando escuché, por primera vez y sin saber de qué se trataba, a Chacho Echenique y Patricio Jiménez cantando desde un disco de vinilo. Esa escucha, que tenía algo de acto clandestino, significó un fascinante viaje hacia colores y evocaciones desconocidas. El desconocimiento no era gratuito: la dictadura genocida del 76 recién se había jubilado, y entonces, de repente, reaparecían en la primavera alfonsinista algunas voces de los artistas comprometidos con la utopía de un mundo mejor, artistas que debieron exiliarse o llamarse al ostracismo para sobrevivir a la barbarie.

Poética > Crítica
Tangos y Susurros. Un nuevo espectáculo con dramaturgia y dirección de Mónica Maffía.
La palabra dicha y cantada me lleva a mi propia vida, a veces me empuja hacia atrás, otras me proyecta hacia adelante.

Poética > Poesía
Patricia Díaz Bialet - Agualava (2009)
Selección de poemas del libro Agualava

Poética > Crítica
Amigo Juarroz, dos puntos. Teatro musical sobre textos de Roberto Juarroz.
En el escenario del Patio de Actores una actriz vestida de rojo, un músico y su piano, unos cuantos objetos sobre una mesa pequeña y un silloncito. Una tenue luz procede de una lámpara sobre la mesa. El público, ya antes de sentarse, sabe que algo muy íntimo va a suceder en este espacio.

Poética > Poesía
Aldo Parfeniuk - Un cielo, unas montañas (2004)
Selección de poemas del libro Un cielo, unas montañas

Poética > Prólogos
Prólogo al libro Si ves un monte de espumas... Versos y cuentos cubanos para chicos, por Ana María Ramb
En julio como en enero. La literatura para niños en Cuba.

Poética > Poesía
Biblioteca virtual de poesía
El Descubrimiento inicia una selección de la poesía argentina y mundial. Distintas generaciones, diversas tendencias, todas las voces.

Poética > Poesía
Patricia Díaz Bialet - Agualava (2009)
Selección de poemas del libro Agualava

Poética > Poesía
José Luis Visconti - Animales/Agua (2009)
Selección de poemas del libro Animales/Agua

Poética > Poesía
Enrique Solinas - Noche de San Juan (2008)
Selección de poemas del libro Noche de San Juan

Poética > Crítica
La poesía erótica de Patricia Díaz Bialet en su libro "Agualava", por Romina Chávez Díaz
En la Sala Raúl González Tuñón del Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini", Av. Corrientes 1543, se realizará el acto de presentación de “Agualava”, poemario de Patricia Díaz Bialet. Una catarata de volcanes-cuerpos, silencios-caricias, libro que arroja el erotismo vital femenino, acaso derramado…

Poética > Poesía
Sergio A. Giuliodibari - La metamorfosis del objeto (Cuadros de Rene Magritte) (2005)
Selección de poemas del libro La metamorfosis del objeto (Cuadros de Rene Magritte)

Poética > Poesía
Rodolfo A. Álvarez - Soles Tranquilos (2009)
Selección de poemas del libro Soles tranquilos

Poética > Poesía
Claudio Portiglia - Cuotas partes (2009)
Selección de poemas del libro Cuotas partes

Poética > Poesía
Claudio Portiglia - Cabría preguntarme (2007)
Selección de poemas del libro Cabría preguntarme

Poética > Poesía
Rubén Liggera - Cenizas de Alejandría (2008)
Selección de poemas del libro Ceniza de Alejandría

Poética > Prólogos
Prólogo del libro Antología Personal, de Vicente Battista
"Esta antología, como el título anuncia, es personal. La integran una serie de textos míos, elegidos por mí. A la hora de escogerlos busqué un momento en que mi autoestima no estuviera del todo caída." Vicente Battista

Poética > Poesía
Roberto Glorioso - Tierra no prometida (2008)
Selección de poemas de Tierra no prometida

Poética > Poesía
Ana Guillot - La orilla familiar (2008)
Selección de poemas de La orilla familiar

Poética > Poesía
Ernesto Goldar - En voz desmayada y baja (2009)
Selección de poemas de En voz desmayada y baja

Poética > Prólogos
María Meleck Vivanco: el misterio y lo maravilloso, por Raúl Henao
Prólogo del poeta colombiano Raúl Henao al libro "Antología poética" de María Meleck Vivanco, Fondo Nacional de las Artes, 2009.

Poética > Prólogos
Prólogo al libro Agualava, de Patricia Díaz Bialet
Leopoldo Castilla escribe el prólogo al libro Agualava, de Patricia Díaz Bialet

Poética > Crítica
Hacia la conquista de la historia como teatro


Poética > Crítica
Graciela Montes, incansable trabajadora de la cultura infantil
Montes ocupa un lugar central en la literatura para niños de Latinoamérica. Su obra sintetiza la herencia de los grandes maestros argentinos –Javier Villafañe, María Elena Walsh, Laura Devetach- con los aportes de una visión original y actualizada.

Poética > Poesía
Juan Carlos Moisés - Palabras en juego (2006)
Selección de poemas del libro Palabras en juego

Poética > Poesía
Juan Carlos Moisés - Museo de varias artes (2006)
Selección de poemas del libro Museo de varias artes

Poética > Poesía
Juan Carlos Moisés - Animal teórico (2004)
Selección de poemas del libro Animal teórico

Poética > Prólogos
Alguien definió a Javier Villafañe como el Jacques Prévert latinoamericano
Al cumplirse este año el centenario del nacimiento de Javier Villafañe la Editorial El Suri Porfiado edita un libro inédito de poemas de Javier Villafañe. Presentamos el prólogo de éste libro titulado: "Hay que regar antes que llueva"

Poética > Prólogos
Prólogos revisitados
Se presentan dos prólogos en permanente renovación. Se trata de escritos preparados durante los años noventa, hoy vuelven a ser revisitados, corregidos, reducidos, aumentados. Los prólogos se modificarán como se modificarán las propias antologías que presentan. El tiempo siempre ofrece otras perspectivas.

Poética > Poesía
Leopoldo Castilla - El amanecido (2005)
Selección de poemas del libro El amanecido

Poética > Poesía
Leopoldo Castilla - Línea de fuga (2004)
Selección de poemas del libro Línea de fuga

Poética > Poesía
Leopoldo Castilla - Bambú (2004)
Selección de poemas del libro Bambú

Poética > Poesía
Leopoldo Castilla - Libro de Egipto (2002)
Selección de poemas del libro Libro de Egipto

Poética > Poesía
Leopoldo Castilla - Nunca (2001)
Selección de poemas del libro Nunca

Poética > Poesía
Leopoldo Castilla - Baniano (1995)
Selección de poemas del libro Baniano

Poética > Poesía
Leopoldo Castilla - Teorema natural (1991)
Selección de poemas del libro Teorema natural

Poética > Poesía
Leopoldo Castilla - Campo de prueba (1985)
Selección de poemas del libro Campo de prueba

Poética > Poesía
Leopoldo Castilla - Versión de la materia (1982)
Poemas del libro Versión de la materia

Poética > Poesía
Nora Perusin - La distancia es esa frontera que se mueve (2007)
Selección de poemas del libro La distancia es esa frontera que se mueve

Poética > Poesía
Nora Perusin - Los soles oblicuos (1999)
Selección de poemas del libro Los soles oblicuos

Poética > Poesía
Guillermo Boido - La oscuridad del alba (2006)
Selección de poemas del libro La oscuridad del alba

Poética > Poesía
Eduardo D'Anna - Zoológicos (2006)
Selección de poemas del libro Zoológicos

Poética > Poesía
Gabriela Robledo - Agosto en mapas (2006)
Selección de poemas del libro Agosto en mapas

Poética > Poesía
Carlos Aprea - Abrigo (2005)
Selección de poemas del libro Abrigo

Poética > Poesía
Carlos Aprea - La intemperie (1999)
Selección de poemas del libro La intemperie

Poética > Poesía
César Cantoni - Diario de paso (2008)
Selección de poemas del libro Diario de paso

Poética > Poesía
Santiago Sylvester - El reloj biológico (2007)
Selección de poemas del libro El reloj biológico

Poética > Poesía
Santiago Sylvester - Calles (2004)
Selección de poemas del libro Calles

Poética > Poesía
Santiago Sylvester - Café Bretaña (1994)
Selección de poemas del libro Café Bretaña

Poética > Poesía
Santiago Sylvester - Escenarios (1993)
Selección de poemas del libro Escenarios

Poética > Poesía
Santiago Sylvester - Libro de viaje (1982)
Selección de poemas del libro Libro de viaje

Poética > Poesía
Santiago Sylvester - La realidad provisoria (1977)
Selección de poemas del libro La realidad provisoria

Poética > Poesía
Santiago Sylvester - Palabra Intencional (1974)
Selección de poemas del libro Palabra intencional

Poética > Poesía
Juano Villafañe - Deconstrucción de la mañana (2006)
Selección de poemas del libro Deconstrucción de la mañana

Poética > Poesía
Patricia Díaz Bialet - El amor es una pluma de mercurio (2007)
Selección de poemas del libro El amor es una pluma de mercurio

Poética > Poesía
Patricia Díaz Bialet - El hombre del sombrero azul (1998)
Selección de poemas del libro El hombre del sombrero azul

Poética > Poesía
Patricia Díaz Bialet - Los sonidos secretos de la lluvia (1994)
Selección de poemas del libro Los sonidos secretos de la lluvia

Poética > Poesía
Patricia Díaz Bialet - La dueña de la ebriedad de la rosa (1994)
Selección de poemas del libro La dueña de la ebriedad de la rosa

Poética > Poesía
Patricia Díaz Bialet - La penumbra de la luna llena (1993)
Poemas del libro La penumbra de la luna llena

Poética > Poesía
Patricia Díaz Bialet - Testigo de la bruma (1991)
Selección de poemas del libro Testigo de la bruma

Poética > Poesía
Patricia Díaz Bialet - Los despojos del diluvio (1990)
Selección de poemas del libro Los despojos del diluvio

Poética > Crítica
Emergencia: cultura, música y política (1)
El Centro Cultural de la Cooperación transformado en un laboratorio y en un observatorio sobre las políticas culturales y las investigaciones musicales.Por Juano Villafañe.

Poética > Poesía
Poemas Elegidos I - Cuarta Canasta
Selección de poemas de libros que llegaron a nuestro programa, realizada por Patricia Díaz Bialet. Poemas de Cynthia Sabat, Teresa del Valle Salinas, Dane Zajc, Luis Benítez, Michou Pourtalé.

Poética > Poesía
Poemas Elegidos I - Tercera Canasta
Selección de poemas de libros que llegaron a nuestro programa, realizada por Patricia Díaz Bialet. Poemas de Élida Manselli, Rose Ausländer, Osvaldo Ballina, María Baranda, Fernando Kofman.

Poética > Poesía
Poemas Elegidos I - Segunda Canasta
Selección de poemas de libros que llegaron a nuestro programa, realizada por Patricia Díaz Bialet. Poemas de Graciela Ester Zanini, Roberto Sosa, Lucas Rozenmacher, Walter Iannelli, Miguel Ángel Federik .

Poética > Poesía
Poemas Elegidos I - Primera Canasta
Selección de poemas de libros que llegaron a nuestro programa, realizada por Patricia Díaz Bialet. Poemas de Fermín Anastasio Grisalde, Yadi María Henao, Esteban Nicotra, Ana María Pedernera, Emilce Strucchi.

Poética > Crítica
La poesía como el fragmento que revela el todo
Jorge Dubatti analiza el libro de Juano Villafañe editado por la Editorial Atuel en el año 2006

Poética > Prólogos
Emergencia: cultura, música y política
La Editorial del Centro Cultural de la Cooperación acaba de editar un nuevo título: Emergencia: cultura, música y política. Se trata de un libro que incluye investigaciones sobre diversos temas del campo musical contemporáneo. Esta nota de Mariano Ugarte se ofrece como prólogo y como introducción en el libro mencionado

Poética > Crítica
Rafael Bruza, un autor teatral para descubrir
Jorge Dubatti analiza el último libro de Rafael Bruza editado por la Editorial Colihue

Poética > Prólogos
El Teatro y los niños
Esta antología reúne cuatro piezas para niños de cinco destacados autores del ámbito de la literatura, el teatro y los títeres: Araceli Arreche, Mauricio Kartun, Tito Loréfice, Graciela Montes y Perla Szuchmacher.

Poética > Crítica
La arquitectura teatral, canal entre el actor y el público
Iain Mackintosh, La arquitectura, el actor y el público, Madrid, Arco/Libros, 2000, 285 páginas. Por Jorge Dubatti

Poética > Crítica
Imágenes amorosas
María Teresa Andruetto / Liliana Menéndez, El árbol de lilas, Córdoba, Comunic-Arte Editorial, 2006. Por Nora Lía Sormani

Ver sumario
Notas > A fondo
Izquierda
Para un diccionario de la tribu.

Notas > Coyuntura
El fantasma de la desigualdad educativa
Se anticipa una dinámica que formará engullidores de conocimientos

Notas > Dossier
El Descubrimiento - Boletín Nº 1
Jorge Dubatti presentó la programación general del III Congreso Argentino de Historia del Teatro Universal

Notas > Entrevistas
"Escribir es un vicio"
Jorge Dubatti entrevista a Alejandro Urdapilleta, el autor de Vagones transportan humo




 


             
 
 
Publicidad | Políticas de privacidad | Términos y condiciones | Página de inicio
Copyright © 2008 EL DESCUBRIMIENTO| v1.0 | Desarrollado por Estudio M